Nacido en Chile pero radicado desde su juventud en París, el arquitecto Francisco de Borja García-Huidobro, conocido mundialmente como Borja Huidobro, ha realizado obras tan importantes como el Ministerio de Administración y Finanzas de la capital francesa. Según cuenta Mariano Valdés, autor de “Borja Huidobro. Arquitectura en las Antípodas”, su atención a los detalles es tan grande que, en aquel proyecto, “diseñó hasta los cajoncitos de la oficina del ministro”. Valdés resume así su obra: “Nada que él haga es banal. Le gusta buscar distintas soluciones a las cosas”.
Una reseña del Museo Nacional de Bellas Artes señala que la obra arquitectónica de Borja Huidobro, de 70 años, “se ha centrado en el rol de constructor del espacio urbano, concibiendo sus edificaciones como medio de representación política de una nación. Huidobro ha entendido apasionadamente la arquitectura desde una amplia perspectiva cultural y de creación propia. En sus edificios se observan formas inspiradas en maquinarias contemporáneas como proas de barcos, plataformas petroleras, alas de aviones, ventiladores, celosías y otros íconos mecánicos, que los convierten en verdaderas esculturas urbanas”.
Siendo socio de Paul Chemetoff, personalidad muy conocida en Francia, comenzó a ganar importantes concursos. De ellos, la construcción de la embajada francesa en Nueva Delhi, India, fue el más relevante. Viajó alrededor de 25 veces a ese país y trabajó a fondo con artesanos locales.
Otra obra destacada fue el Museo de Historia Natural de París, “un museo antiguo -recuerda Valdés- donde Borja y Roberto Benavente recrearon los distintos ambientes y paisajes de los animales”. La consagración vino con el Ministerio de Administración y Finanzas, uno de los grandes proyectos urbanos impulsados por el entonces Presidente François Mitterrand para el bicentenario de la Revolución Francesa. Por sus dimensiones y emplazamiento es, virtualmente, “la puerta este” de París.
En Santiago, asociado con arquitectos chilenos, Borja Huidobro diseñó el edificio del Consorcio Nacional de Seguros, en el barrio El Bosque. También ha dado nuevos aires al barrio El Golf, el nuevo centro financiero de Santiago. “En Borja está todo diseñado, todo se resuelve. Son edificios perfectos, controlados y detallados. Es un gran trabajo. Por eso trabaja en equipo, es un buen líder de equipo”, dice Mariano Valdés. También es tenaz. Cuando quiso construirse una casa en un sitio inaccesible, sobre el Lago Ranco, sus amigos le dijeron: “tai cucú”. Valdés cuenta que “la casa ahora se llama Tai Cucú. Es una casa que sale del cerro y se proyecta hacia el lago en altura, bien espectacular”.
