Minera Michilla S.A., empresa minera de nuestro país, es pionera en el uso de agua de mar en sus procesos productivos de cobre y en la elaboración de agua potable para consumo humano dentro de la mediana y gran minería. Esto le ha permitido tener operaciones en pleno desierto y, al mismo tiempo, cuidar un recurso natural que es muy escaso en el norte de Chile. Estas aplicaciones "nacen a partir de necesidades, igual que los grandes inventos y descubrimientos, asegura Freddy Aroca A., Ingeniero Civil en Metalurgia, de 47 años y Gerente de Planta de esta empresa.
La compañía minera está ubicada en una zona desértica de la II Región de Antofagasta. Sin agua dulce, tuvo que resolver los problemas para desarrollar una tecnología que le permitiese utilizar las aguas del Océano Pacífico que se encuentran apenas a cinco kilómetros de distancia. Los estudios empezaron a fines de los 80 y hubo que enfrentar el mayor desafío, que era la gran demanda de agua de los procesos productivos de cobre.
“En la mitad del proceso -explica Aroca- usamos agua de mar, pero en la etapa EW estamos obligados a usar agua exenta de cloro, razón por la cual nos vimos en la necesidad de tener que purificar el agua y hacerla potable”. Para hacerlo se inspiraron en procedimientos desarrollados en Israel. En Latinoamérica no había nada parecido.
Esta tecnología no sólo les permite producir cátodos de cobre de la mayor calidad, sin contaminación de cloro (hecho certificado por la Bolsa de Metales de Londres), sino que además los abastece de agua para el consumo humano. Freddy Aroca cuenta que para el problema del agua existente en la II Región, como es la presencia de arsénico, tuvieron que fabricar su propia agua potable, la que es tan pura y exenta de este mineral como el agua destilada. Ésta se produce mediante un proceso de destilación a baja presión y luego se le devuelven algunas sales. Su calidad es controlada mensualmente por organismos fiscalizadores.
Además de resolver un problema productivo, esta innovación se plantea de cara al futuro en una zona extremadamente seca, tanto que según los expertos, encontrar agua dulce es tan difícil como encontrar una buena veta de mineral. Debido a esta escasez, hay empresas que ya han comenzado a evaluar proyectos mineros con esta nueva tecnología.
