Wetland es una empresa de tecnologías ambientales que desarrolla productos para el tratamiento de residuos de todo tipo: Residuos Industriales Líquidos (RILes), aguas servidas y lodos. Esta empresa, creada por los ingenieros Edmundo Ganter, de 54 años, y Matías Errázuriz, de 32 años, impulsa tecnologías innovadoras, utilizando “una planta acuática que purifica el agua”. Partieron desde cero, en 1999. “Nuestro primer cliente fue mi familia -recuerda Edmundo-. Yo vivía en El Arrayán y ahí hicimos el primer sistema de alcantarillado. La primera oficina fue en mi casa y el garage sirvió de laboratorio para las plantas”.
Matías agrega que “lo primero que hicimos fue venderle el sistema al papá de un compañero de curso de la hija de Edmundo. No teníamos capital de trabajo. La plata se puso con las ganas y la mano de obra éramos nosotros mismos y la familia de Edmundo. Partimos en una casa rodante a construir el sistema a esta casa de veraneo. Ahí empezó todo”. Sobre la marcha fueron consiguiendo el apoyo de instituciones como la Comisión Nacional de Medio Ambiente (CONAMA) y la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO).
Hoy en día la empresa entrega una planta de tratamiento llave en mano. “Nosotros nos encargamos de los residuos, de manera que no afecten al medio ambiente, de manera eficiente y buscando alternativas ingeniosas. Nuestra visión es no cerrarse a ninguna tecnología y eso es parte de la innovación”, comenta Edmundo Ganter. Según Matías Errázuriz, “nosotros desarrollamos tecnologías para implantarlas en distintos sectores, según sus condiciones y según el tipo de residuo que se quiera eliminar por medio de un estudio bioquímico”.
¿Cómo funciona? Básicamente, una planta de tratamiento de aguas requiere de oxígeno para hacer la limpieza. El oxígeno sirve para que las bacterias puedan consumirlo y así alimentarse de la materia orgánica que tenga el agua. Una planta de tratamiento de aguas servidas convencional inyecta aire a través de un proceso mecánico al sistema, las bacterias viven ahí y se degrada la materia orgánica. En el caso de Wetland, las plantas acuáticas lo hacen. Para poder vivir en un medio completamente anóxico (inundado y con una materia orgánica alta), se inyecta oxígeno a sus raíces. En este proceso, parte del oxígeno es aprovechado por la planta en tanto el resto se libera al medio en el cual están las bacterias, las que aprovechan el oxígeno y degradan la materia orgánica.
“Por lo tanto -explica Matías- no es la planta acuática la que hace por sí sola el tratamiento de aguas, sino que son nuestras amigas las bacterias. Entonces lo que hacen al final las plantas acuáticas es ser un medio para la transferencia de oxígeno. Un medio ingenioso y eficiente”. Entre sus obras más destacadas y reconocidas se encuentra la planta de tratamiento del Colegio Adventista de La Serena, donde estudian 1.000 alumnos. Actualmente, tienen más de 60 plantas instaladas, varias de ellas de residuos industriales.
