Edunova es un proyecto creado por especialistas de la Universidad Católica, liderados por el ingeniero civil electricista Miguel Nussbaum, de 51 años, y orientado a servir de apoyo a estudiantes y profesores a través del uso intensivo de nuevas tecnologías. Su aplicación en colegios ha permitido una gran integración entre el uso de tecnología, los contenidos de los programas de enseñanza y las dinámicas de trabajo colaborativo. Cada alumno utiliza el software en un Pocket-PC, conectado de modo inalámbrico al Pocket-PC del profesor, quien va monitoreando sus progresos.
Florencia Gómez, coordinadora de Desarrollo Pedagógico de Edunova, explica que “este software apunta al desarrollo de dinámicas colaborativas dentro de la sala de clases, dinámicas que buscan cambiar un poco la práctica común que tiene el profesor, poniendo al alumno al centro y haciendo que la clase sea más activa desde la perspectiva de los estudiantes”. Los profesores tienen ayuda extra. “También se genera un sistema web que aloja material para que los profesores trabajen con los alumnos en la sala y que, también, les permite planificar”.
Sus creadores consideran que Edunova tiene una respuesta integral al contexto educativo a través de la integración de la tecnología. “En general lo que se ha hecho con tecnología en educación es simplemente incluir las herramientas como un fin en sí. Regalar computadores y dejarlos ahí, y hay pocas miradas que se preguntan qué hacer con esa tecnología”. Es un cambio al enfoque tradicional.
El proyecto está en plena marcha en varios establecimientos de diversas comunas de Santiago y en regiones, en varios casos con el apoyo del sector privado en el financiamiento de la tecnología. “La respuesta ha sido muy positiva. Los alumnos reciben las nuevas metodologías con mucha motivación, les gusta ver que el profesor los puede apoyar de manera más personalizada, ver que ellos pueden aprender con sus compañeros, sobre todo con quienes no se relacionaban normalmente. No son ellos ni el profesor quien elige, el software define al azar los grupos; por lo tanto, permite esta interacción que antes no se daba”.
Hacia el futuro, explica Florencia Gómez, “la idea es ir asentando este modelo y que realmente todos los establecimientos se apropien completamente del proyecto, que lo hagan suyo” y que “realmente podamos aportar al mejoramiento del aprendizaje”.
