ONA Chile es una tienda que cuenta con sitio web y dos puntos de venta, uno en el tradicional Barrio Lastarria, en el casco histórico de Santiago, y otro en el aeropuerto internacional de Pudahuel. Su misión es “producir objetos de estilos de vida, con identidad, en ediciones limitadas, apelando a las personas que comprenden que el lujo está vinculado al significado, al conocimiento de las historias que hay detrás de dichos objetos”. Su creadora, la historiadora Macarena Peña, de 29 años, dice que “siempre me llamó la atención el tema de la identidad. Frente al dilema de seguir conceptualizando e intelectualizando lo que es la identidad nacional, me parecía que había elementos como la artesanía que hablaban por sí mismos, y que no pertenecían al mundo intelectual sino al artístico, que podían desplegar esa identidad nacional”.
Macarena cuenta que hoy “vendemos al por mayor y exportamos. Otra línea que tenemos es la venta institucional para regalos a empresas, que son muy personalizados”.
Al ser exportadas, estas piezas pasan a ser un vínculo entre lo más tradicional y el mundo globalizado. ONA Chile consiste principalmente en la valorización de la artesanía, entendida como una pieza única, elaborada por maestros-artesanos que guardan conocimientos ancestrales. El proyecto tiene además otra dimensión innovadora: acata las normas internacionales de “comercio justo”, procedimiento mediante el cual se obliga a respetar ciertas buenas prácticas, que incluyen la prohibición del trabajo infantil y la obligación de informar a los artesanos a qué precios venden sus productos.
“Nosotros -recalca- queremos generar en la gente la idea de que la artesanía es un bien de lujo. Una pieza única, hecha a mano, con productos naturales”. Otro de los objetivos es construir una imagen-país “a través de nuestro arte y nuestra cultura. La idea es darnos a conocer a nosotros mismos y a los extranjeros, pero a través de objetos que valen por sí mismos”.
Para dar valor a los objetos utilizan tres elementos: la exposición en la tienda o layout, aplicando todas las técnicas de presentación e iluminación propias del retail al objeto artesanal; el embalaje, con una digna presentación, y el contexto de cada pieza, con nombre y foto del autor y detalles sobre la localidad de origen. Para Macarena Peña “el objeto que viaja es la excusa para que viaje su significado”. Así, quiere consolidar “un proyecto que apunta a construir una imagen de mundo andino que tiene que ver con la Cordillera de los Andes”.
